Baterias de grafeno

Debido a la demanda de coches eléctricos y cada vez el usuario quiere tener más autonomía, esta provocando que los fabricantes y proveedores investiguien con nuevos materiales, uno de ellos el grafeno.

El primer motivo y principal es la necesidad de producir baterías propias para no depender de China, tal y como está haciendo Europa, y el segundo motivo el del aprovisionamiento de los materiales necesarios para desarrollar las ya tradicionales baterías de iones de litio.

Esto es producido porque el litio, el cobalto o las tierras raras son caras y difíciles de encontrar. Por ello, los investigadores buscan alternativas que multipliquen la vida útil y el rendimiento de las baterías: litio-azufre, calcio, dióxido de carbono, y sobretodo el grafeno.

Prototipo de coche con baterías de grafeno
Prototipo de coche con baterías de grafeno

Pero que es el grafeno?

El grafeno se obtiene a partir de una sustancia (de momento) abundante en la naturaleza, el grafito. Aunque no lo sepamos, forma parte de nuestra vida cotidiana, ya que se emplea para fabricar multitud de objetos, desde la mina de los lápices hasta algunos ladrillos. Pese a que el grafeno se conoce desde la década de 1930, fue abandonado por considerarlo demasiado inestable. No fue hasta muchos años después, en 2004, cuando los científicos de origen ruso Novoselov y Geim consiguieron aislarlo a temperatura ambiente.
Los expertos consideran que su utilidad es prácticamente ilimitada y que las barreras a su aplicación únicamente son las de la imaginación humana. El grafeno es, además, el material más fuerte que existe. Lo han confirmado científicos en la universidad de Columbia y publicando el hallazgo en la revista ‘Science’.

Grafeno en polvo
Grafeno en polvo

Dióxido de carbono para recargar baterías

El uso del dióxido de carbono (CO₂) para fabricar baterías no es algo nuevo, ya que en el año 2019 un grupo de investigadores de la Universidad de Illinois (Chicago), desarrollaron un prototipo de batería de CO₂ y litio que se recarga totalmente durante 500 ciclos consecutivos, haciendo del reciclaje de energía un proceso altamente eficiente.

Su combinación de materiales produce un único compuesto de productos de múltiples componentes en lugar de productos separados, lo que hace que el reciclaje sea más eficiente. Así, se crea una batería no solo más eficiente, sino con mayor vida útil.